“No son los muertos los que en dulce calma
la paz disfrutan de la tumba fría;
muertos son los que tienen muerta el alma
…y viven todavía.
No son los muertos, no, los que reciben
rayos de luz en sus despojos yertos;
los que mueren con honra son los vivos,
los que viven sin honra son los muertos.
La vida no es la vida que vivimos,
la vida es el honor, es el recuerdo,
por eso hay muertos que en el mundo viven
y hombres que viven en el mundo, muertos.”
pero en vez de vivirlo como un karma… propongo salir a festejarlo…
what doesn’t kill us, makes us stronger … no?
A cantar todos…
D’inverno il sole stanco / a letto presto se ne va / non ce la fa più / non ce la fa più / la notte adesso scende / con le sue mani fredde su di me / ma che freddo fa / ma che freddo fa / basterebbe una carezza / per un cuore di ragazza / forse allora sì - che t’amerei.
Mi sento una farfalla / che sui fiori non vola più / che non vola più / che non vola più / mi son bruciata al fuoco / del tuo grande amore / che s’è spento già / ma che freddo fa / ma che freddo fa / tu ragazzo m’hai delusa / hai rubato dal mio viso / quel sorriso che non tornerà.
Cos’è la vita / senza l’amore / è solo un albero / che foglie non ha più / e s’alza il vento / un vento freddo / come le foglie / le speranze butta giù /ma questa vita cos’è /se manchi tu.
Non mi ami più /che freddo fa / cos’è la vita / se manchi tu / non mi ami più / che freddo fa
Nadie niega que el tocar reviste en la vida afectiva y en la experiencia social una importancia considerable, sobre todo en las estrategias de comunicación humana. Las metáforas del tacto se usan de manera privilegiada. Casi sin darnos cuenta señalamos que algo es cálido, duro, frío, agradable, áspero, ardiente. Estos son términos originarios de la percepción táctil que circulan con facilidad para expresar modalidades del mundo actual.
Aplicadas a la voz y a la vista, encontramos transferencias de sentido que confieren a estas modalidades sensoriales las características de percepción recibidas por la piel: se habla de voz sobrecogedora, de palabras o miradas acariciadoras. Todo parece indicar que el espíritu de la personalidad está en gran parte mediado por las modalidades táctiles puestas al uso de la cultura. Resulta entonces que el tacto es el auténtico punto de encuentro entre los sujetos. El tacto es el único sentido que está disponible en todo el cuerpo humano.
Para muchos el hecho de ser como realmente somos presenta dificultades. Tenemos miedo de hacer el ridículo, o , peor aún, de sentirnos rechazados. Por eso es que vamos a lo seguro. Inventamos los disfraces y pequeñas rutinas imperturbables detrás de las cuales nos escondemos. Jugamos a ser una persona mundana o a ser reservados, y confiamos que las fachadas que creamos nos protegerán de las miradas curiosas.
Continuamos actuando así a pesar de que en verdad deseamos que aparezca alguien que no acepte nuestras mentiras. Irónicamente, esa persona que estamos tratando de ocultar es precisamente la persona que otros están buscando. El verdadero yo es mucho mejor que cualquier personalidad que podamos inventar. El verdadero amor implica no tener miedo de mostrar a los demás lo que verdaderamente somos. Al hacerlo, lo que creemos haber perdido en imagen, lo recuperamos diez veces más en confianza y respeto.
Si deseamos conocer el amor en nuestra vida, debemos revelarnos como realmente somos a aquellos que mantenemos a prudente distancia o a aquellos de los que vigorosamente quisimos protegernos. En realidad, no hay nada que esconder.
Tienes dos opciones: puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar de mal humor; cada vez que suceda algo malo puedes escoger entre ser una víctima o aprender de ello; cada vez que alguien se queja puedes aceptar su queja o señalarle el lado positivo de la vida.
Todo en la vida es acerca de elecciones. Cuando quitas todo lo demás, cada situación es una elección. Tú eliges cómo reaccionas ante cada situación, tú eliges cómo la gente afectará tu estado de ánimo, tú eliges estar de buen humor o mal humor. En resumen, TÚ ELIGES COMO VIVIR LA VIDA.